Una operación de urgencia a tu perro puede costar fácilmente varios cientos o miles de euros. El seguro veterinario existe para que nunca tengas que elegir entre la salud de tu mascota y tu cuenta corriente.
Cómo funciona
Pagas una prima mensual o anual y la compañía reembolsa parte de los gastos veterinarios, o los paga directamente en clínicas concertadas. Suele haber:
- Un límite anual de gastos.
- Un porcentaje de copago o una franquicia por siniestro.
- Periodos de carencia al inicio.

Te preparamos una comparativa personalizada, gratis y sin compromiso.
Qué suele cubrir
- Accidentes y enfermedades.
- Intervenciones quirúrgicas y hospitalización.
- Pruebas diagnósticas.
- A veces, una cuantía para vacunas o revisiones preventivas.
Qué suele excluir
- Enfermedades previas a la contratación.
- Enfermedades hereditarias en ciertas razas.
- Tratamientos estéticos.
- Cría y gestación.
¿Compensa?
Depende de tu situación:
- Sí suele compensar si tu mascota es joven, si la raza tiene propensión a ciertas patologías o si un gasto imprevisto grande te desequilibraría.
- Puede no compensar si tu mascota ya es mayor (las primas suben y hay exclusiones) o si prefieres apartar una cantidad mensual para imprevistos.
Responsabilidad civil, aparte
El seguro veterinario y la responsabilidad civil del propietario son coberturas distintas. Algunas pólizas combinan ambas.
Antes de contratar
- Contrata cuando la mascota es joven.
- Pregunta por la edad máxima de renovación.
- Revisa si puedes ir a tu veterinario de confianza.
Compara opciones en el seguro para mascotas. Si tu perro es de raza potencialmente peligrosa, lee esta guía específica.
Preguntas frecuentes
¿Puedo asegurar a una mascota que ya está enferma?
Normalmente las enfermedades previas quedan excluidas.
Este artículo es informativo y no sustituye a las condiciones de cada póliza ni a la normativa vigente, que puede cambiar. Si tienes dudas sobre tu caso, pregúntanos.